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Abraham

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Abraham
אַבְרָהָם
إبراهيم

Abraham contempla las estrellas, por Lilien, 1908.[1]
Información personal
Nombre de nacimiento אַבְרָם Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 1996 a. C.
Ur de los caldeos
Fallecimiento 1821 a. C. (175 años)
Hebrón
Sepultura Tumba de los Patriarcas Ver y modificar los datos en Wikidata
Residencia Canaán y Mesopotamia Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Yahvismo
Familia
Padres Taré
Cónyuge Sara
Agar (concubina)
Cetura
Hijos Ismael (con Agar)
Isaac (con Sara)
Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa (con Cetura).[2]
Información profesional
Ocupación Pastor, Padre de la fe y profeta Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados
Información religiosa
Festividad 9 de octubre
Venerado en judaísmo, mandeísmo, cristianismo, islam, bahaísmo

Abraham o Abrahán[3]​ (originalmente Abram)[4]​ (en hebreo: אברהם‎, romanizado: ʾAḇrāhām; árabe: إبراهيم Ibrāhīm, griego: Ἀβραάμ Abraam, latín: Abraham) es el primero de los tres patriarcas del judaísmo. Su historia es contada en todos los textos sagrados de las religiones abrahámicas y juega un papel importante como ejemplo de fe en el judaísmo, cristianismo e islam.[5]​ Su vida y obra se relata en el Libro del Génesis cuya autoría se atribuye tradicionalmente a Moisés.

Según la Biblia, Abraham era arameo.[6]

La historia de la vida de Abraham, tal y como se cuenta en la narración del Libro del Génesis de la Biblia hebrea, gira en torno a los temas de la posteridad y la tierra.[7]​ Se dice que Dios le llamó para que abandonara la casa de su padre Terah y se estableciera en la tierra de Canaán, que Dios ahora promete a Abraham y a su descendencia. Esta promesa es posteriormente heredada por Isaac, el hijo de Abraham y su esposa Sara, mientras que al medio hermano de Isaac, Ismael, también se le promete que será el fundador de una gran nación. Abraham compra una tumba (la Cueva de los Patriarcas) en Hebrón[8]​ para que sea la tumba de Sara, estableciendo así su derecho a la tierra; y, en la segunda generación, su heredero Isaac se casa con una mujer de su propia familia para ganarse la aprobación de sus padres. Más tarde, Abraham se casa con Cetura y tiene seis hijos más; pero, a su muerte, cuando es enterrado junto a Sara, es Isaac quien recibe «todos los bienes de Abraham», mientras que los demás hijos solo reciben «regalos».[9]

Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande.
Génesis 12

La mayoría de los estudiosos consideran que la era patriarcal, junto con el Éxodo y el período de los jueces bíblicos, es una construcción literaria tardía que no se relaciona con ninguna época histórica concreta.[10]​ En general, se concluye que la Torá, la serie de libros que incluye el Génesis, se compuso durante el período persa, como resultado de las tensiones entre los terratenientes judíos que se habían quedado en Judá durante el cautiverio babilónico y que reivindicaban su derecho a la tierra a través de su «padre Abraham», y los exiliados que regresaban y que basaban su contrademanda en Moisés y la tradición del Éxodo de los israelitas.[11]

En el relato Abraham fue el padre de Ismael e Isaac, ancestros respectivamente del pueblo árabe de los ismaelitas y del pueblo de Israel por medio de Jacob, hijo de Isaac y nieto de Abraham, quien tuvo doce hijos que fundaron las doce tribus de Israel. De tres de ellas, Judá, Benjamín y Leví, bisnietos de Abraham, procede el pueblo judío. De la línea de Judá descendió el rey David y, según los cristianos, Jesús de Nazaret.

En la tradición judía, Abraham se llama Avraham Avinu (אברהם אבינו) «nuestro padre Abraham», lo que significa que es el progenitor biológico de los judíos y el padre del judaísmo, el primer judío.[12]

En el cristianismo, es el progenitor espiritual de todos los creyentes judíos o no judíos[13][14]​ y en el islam es visto como un eslabón en la cadena de profetas que comienza con Adán y culmina en Mahoma.[15]

Abraham no puede relacionarse con ninguna época histórica concreta, pues, según el consenso de los historiadores, la Era patriarcal, es una construcción literaria tardía, al igual que el Éxodo y el período de los Jueces.[10]​ Contrariamente a lo que se suponía en la primera mitad del siglo xx, la investigación arqueológica no permite establecer con certeza la historicidad de Abraham ya que los hechos narrados en el Génesis corresponden a un marco de tiempo amplio;[16]​ la historia de Abraham fue probablemente compuesta en el período persa temprano (finales del siglo VI a. C.) como resultado de las tensiones entre los terratenientes judíos que se habían quedado en Judá durante el cautiverio babilónico y los exiliados que basaban su derecho a la propiedad en Moisés y la tradición del Éxodo.[11]

Antroponimia

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Según la Biblia, el nombre Abraham significa 'padre de multitudes', sin embargo el nombre se divide en el sustantivo hebreo ab 'padre', y el adjetivo ram 'alto, excelso'. Según el relato del Génesis, el Dios Ēl le otorgó a un hombre llamado Abram, o Abrán, el nombre de Abraham, 'padre de una multitud de gentes', derivado de ab-hamón.[17]​ La semejanza puramente externa entre raham y hamón demuestra que el propósito del autor del Génesis no era dar una etimología, sino producir en el lector una determinada asociación de ideas.[18]

La misma implica la elección divina del personaje para establecer una alianza entre él y sus descendientes con el dios supremo, que la teología posterior considera Dios único. Este pacto implicaba la adoración exclusiva a cambio de ser el progenitor de un grupo de pueblos del Cercano Oriente, de los cuales Israel sería el primogénito, con la posesión perpetua de la tierra de Canaán. El signo externo de tal pacto era la circuncisión.[19]

En la Biblia

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La caravana de Abraham. Acuarela por Tissot, c. 1900.

El Génesis es la principal referencia de este personaje. El relato inicia en el capítulo once, versículo veintiséis,[20]​ y llega hasta el capítulo veinticinco, versículo dieciocho.[21]

El ciclo de Abraham

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Estructura y programas narrativos

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El ciclo de Abraham (Génesis 11:27Génesis 25:11) se desarrolla como una narración de tensión creciente, centrada en el conflicto entre la promesa de Dios de que Abram sería padre de un linaje y se convertiría en el antepasado de numerosas naciones, y una sucesión de crisis que ponen en peligro este compromiso divino. El método narrativo utilizado aquí es la «historia de obstáculos», un recurso literario famoso por su popularidad duradera y universal en todas las culturas y épocas. [22]

El ciclo de Abraham no está estructurado por una trama unificada centrada en un conflicto y su resolución o en un problema y su solución.[23]​ Los episodios suelen estar vagamente relacionados entre sí y la secuencia no siempre es lógica, pero están unificados por la presencia del propio Abraham, ya sea como actor o como testigo, y por los temas de la posteridad y la tierra.[24]​ Estos temas forman «programas narrativos» establecidos en Génesis 11:27-31 sobre la esterilidad de Sara y Génesis 12:1-3, en el que se ordena a Abraham que abandone la tierra de su nacimiento para ir a la tierra que Dios le mostrará. [24]

Dios le había dicho a Abram que abandonara su país y su familia y se dirigiera a una tierra que él le mostraría, y le prometió convertirlo en una gran nación, bendecirlo, engrandecer su nombre, bendecir a quienes lo bendijeran y maldecir a quienes lo maldijeran. Abram tenía 75 años cuando salió de Harán con su esposa Sarai, su sobrino Lot y todas sus posesiones y el pueblo que habían adquirido, y viajó a Siquem en Canaán.[25]

Nacimiento y vocación

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Viaje de Abraham a Canaán de acuerdo al libro de Génesis.

Según el texto bíblico, la familia de Abraham se encontraba en «Ur Kaśdim» (אוּר כַּשְׂדִּים), frecuentemente referida como «Ur de los caldeos».[26]Taré era de la décima generación descendiente de Noé, a través de Sem, y sus hijos fueron Abraham, Nacor y Harán. Este último, cuyo hijo fue Lot, murió en su ciudad natal (Ur). Luego Abraham se casó con Sara, su medio hermana, que era estéril.[27]​ Taré (padre de Abraham) con su hijo Abraham, Sara y Lot, marcharon entonces desde Ur a Canaán, asentándose en Jarán, Mesopotamia, donde Taré murió a los 205 años de edad.[28][29]​Jarán es conocida también como Harán, Siria (Borger, p. 22). Según relata el Génesis capítulo 12, cuando Abraham tenía 75 años, Dios le ordenó salir de su tierra e ir «al país que yo te indicaré»,[30]​ donde convertiría a Abraham y sus descendientes en un gran pueblo. De manera que Abraham emigró desde Jarán, con Sara y Lot, sus seguidores, sus rebaños, y viajaron hasta Canaán, donde, en el encinar de Siquem, el Señor le dio tierra a él y su posterioridad. Allí Abraham construyó un altar dedicado al Señor y siguió viajando hacia el sur por el desierto de Neguev.[31]

Coincide con esta época la migración de numerosos pueblos tribales desde el sur del Cáucaso hacia el levante mediterráneo y el este europeo. Según restos arqueológicos, era habitual en esa época el modo de vida nómada, basado en la ganadería trashumante, tal como se describe la de Abraham. También son de la misma época algunas tradiciones descritas en el libro del Génesis,[32]​ donde se hace referencia asimismo a algunas leyes del código de Hammurabi.[33]​ En esa época, la Biblia relata que se desata una gran hambruna sobre la faz de la tierra.[34]

Sarai

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«El consejo de Abraham a Sarai», acuarela de James Tissot, c. 1900 (Museo Judío, Nueva York)

Hubo una gran hambruna en la tierra de Canaán, por lo que Abram, Lot y sus familias viajaron a Egipto. Durante el viaje, Abram le dijo a Sarai que dijera que era su hermana, para que los egipcios no lo mataran. Cuando entraron en Egipto, los funcionarios del faraón alabaron la belleza de Sarai al faraón, y la llevaron al palacio y le dieron bienes a Abram a cambio. Dios afligió al faraón y a su casa con plagas, lo que llevó al faraón a tratar de averiguar el motivo de los acontecimientos.[35]​ Al descubrir que Sarai era una mujer casada, el faraón exigió que Abram y Sarai se marcharan.[36]

Abram y Lot se separan

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Cuando vivieron durante un tiempo en el Negev tras ser expulsados de Egipto y regresaron a la zona de Betel y Ai, los numerosos rebaños de Abram y Lot ocupaban los mismos pastos. Esto se convirtió en un problema para los pastores, que estaban asignados al ganado de cada familia. Los conflictos entre los pastores se habían vuelto tan molestos que Abram sugirió a Lot que eligiera una zona separada, ya fuera a la izquierda o a la derecha, para que no hubiera conflictos entre ellos. [37]​ Lot decidió ir hacia el este, a la llanura del Jordán, donde la tierra estaba bien regada por todas partes hasta Zoara, y habitó en las ciudades de la llanura hacia Sodoma.[38]​ Abram se dirigió al sur, a Hebrón, y se estableció en la llanura de Mamre, donde construyó otro altar para adorar a Dios.[39]

Cedorlaomer

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“'Abraham y Melquisedec”' por Juan Antonio de Frías y Escalante, 1668

Durante la rebelión de las ciudades del río Jordán, Sodoma y Gomorra, contra Elam, el sobrino de Abram, Lot, fue hecho prisionero junto con toda su familia por las fuerzas invasoras elamitas. El ejército elamita vino a recoger el botín de guerra, después de haber derrotado al rey de Sodoma.[40]​ Lot y su familia, en ese momento, estaban establecidos en las afueras del reino de Sodoma, lo que los convertía en un objetivo visible.[41]

Una persona que escapó de la captura vino y le contó a Abram lo que había sucedido. Una vez que Abram recibió esta noticia, reunió inmediatamente a 318 sirvientes entrenados. Las fuerzas de Abram se dirigieron al norte en persecución del ejército elamita, que ya estaba agotado por la batalla de Siddim. Cuando los alcanzaron en Dan, Abram ideó un plan de batalla dividiendo su grupo en más de una unidad y lanzó un ataque nocturno. No solo lograron liberar a los cautivos, sino que la unidad de Abram persiguió y mató al rey elamita Cedorlaomer en Hobá, justo al norte de Damasco. Liberaron a Lot, así como a su familia y sus posesiones, y recuperaron todos los bienes de Sodoma que habían sido tomados.[42]

A su regreso, el rey de Sodoma salió a su encuentro en el Valle de Shaveh, el «valle del rey». Además, Melquisedec, rey de Salem (Jerusalén), sacerdote de El Elyon, trajo pan y vino y bendijo a Abram y a Dios. [43]​ Abram le dio entonces a Melquisedec la décima parte de todo. El rey de Sodoma le ofreció a Abram quedarse con todas las posesiones a cambio de que le devolviera a su pueblo. Abram se negó a aceptar nada más que la parte que les correspondía a sus aliados.[44]

Pacto de las piezas

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La voz del Señor se le apareció a Abram en una visión y le repitió la promesa de la tierra y de descendientes tan numerosos como las estrellas. Abram y Dios celebraron una ceremonia de pacto, y Dios le habló de la futura esclavitud de Israel en Egipto. Dios describió a Abram la tierra que reclamarían sus descendientes: la tierra de los quenitas, quenezeos, cadmonitas, hititas, perizitas, refaítas, amorreos, cananeos, girgaseos y jebuseos.[45]

Agar

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«Abraham, Sara y Agar», ilustración bíblica de 1897

Abram y Sarai intentaban comprender cómo iba a convertirse en progenitor de naciones, ya que tras diez años viviendo en Canaán, aún no habían tenido hijos. Sarai entonces le ofreció a Abram a su esclava egipcia, Agar, con la intención de que ella le diera un hijo.[46]

Después de que Agar descubriera que estaba embarazada, comenzó a despreciar a su señora, Sarai. Sarai respondió maltratando a Agar, y esta huyó al desierto. Un ángel habló con Agar en la fuente que había de camino a Shur. Le ordenó que regresara al campamento de Abram y le dijo que su hijo sería «un asno salvaje de hombre; su mano estará contra todos, y la mano de todos estará contra él; y él morará frente a todos sus hermanos». Se le dijo que llamara a su hijo Ismael. Agar llamó entonces a Dios, que le habló, «El-roi» («Tú, Dios, me ves»: KJV). A partir de ese día, el pozo se llamó Beer-lahai-roi («El pozo de aquel que vive y me ve»). Margen de la KJV), situado entre Kadesh y Bered. Ella hizo lo que se le había ordenado y regresó con su señora para tener a su hijo. Abram tenía 86 años cuando nació Ismael.[47]

Sara

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Trece años después, cuando Abram tenía 99 años, Dios le reveló su nuevo nombre: «Abraham», que significa «padre de muchas naciones».[48]​ Abraham recibió entonces las instrucciones para el pacto de las piezas, cuyo signo sería la circuncisión.[49]

Dios declaró el nuevo nombre de Sarai: «Sara», la bendijo y le dijo a Abraham: «También te daré un hijo de ella».[50]​ Abraham se rió y «dijo en su corazón: «¿Acaso nacerá un hijo a uno que tiene cien años? ¿Y Sara, que tiene noventa años, dará a luz [un hijo]?»».[51]​ Inmediatamente después de su encuentro con Dios, Abraham hizo circuncidar a todos los hombres de su casa, incluidos él mismo (de 99 años) e Ismael (de 13 años).[52]

Tres visitantes

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«Abraham y los tres ángeles», acuarela de James Tissot, c. 1896-1902

Poco después, durante las horas más calurosas del día, Abraham estaba sentado a la entrada de su tienda, junto a los terebintos de Mamre. Alzó la vista y vio a tres hombres en presencia de Dios. Entonces corrió y se postró en tierra para darles la bienvenida. Abraham les ofreció lavarles los pies y traerles un bocado de pan, a lo que ellos accedieron. Abraham corrió a la tienda de Sara para pedir que prepararan pasteles de ceniza con harina selecta, y luego ordenó a un sirviente que preparara un ternero selecto. Cuando todo estuvo listo, les sirvió cuajada, leche y el ternero, y los atendió bajo un árbol mientras comían.[53]

Uno de los visitantes le dijo a Abraham que, cuando regresara al año siguiente, Sara tendría un hijo. Mientras estaba en la entrada de la tienda, Sara escuchó lo que se decía y se rió para sus adentros ante la perspectiva de tener un hijo a su edad. El visitante preguntó a Abraham por qué Sara se reía de tener un hijo a su edad, ya que nada es demasiado difícil para Dios. Asustada, Sara negó haberse reído.[54]

La súplica de Abraham

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«Abraham ve Sodoma en llamas», acuarela de James Tissot, c. 1896-1902

Después de comer, Abraham y los tres visitantes se levantaron. Caminaron hasta la cima que dominaba las «ciudades de la llanura» para discutir el destino de Sodoma y Gomorra por sus detestables pecados, que eran tan grandes que movieron a Dios a actuar. Como el sobrino de Abraham vivía en Sodoma, Dios reveló sus planes para confirmar y juzgar estas ciudades. En ese momento, los otros dos visitantes partieron hacia Sodoma. Entonces Abraham se volvió hacia Dios y le suplicó (de cincuenta personas a menos) que «si se encontraban al menos diez justos en la ciudad, ¿no la perdonaría Dios?». Por el bien de diez justos, Dios declaró que no destruiría la ciudad.[55]

Cuando los dos visitantes llegaron a Sodoma para presentar su informe, pensaban quedarse en la plaza de la ciudad. Sin embargo, el sobrino de Abraham, Lot, se reunió con ellos e insistió en que esos dos «hombres» pasaran la noche en su casa. Un grupo de hombres se reunió frente a la casa de Lot y le exigió que sacara a sus invitados para que pudieran «conocerlos» (v. 5). Sin embargo, Lot se opuso y ofreció a los hombres reunidos a sus hijas vírgenes, que no habían «conocido» (v. 8) a ningún hombre. Estos rechazaron la propuesta y trataron de derribar la puerta de Lot para llegar hasta sus invitados masculinos,[56]​ lo que confirmaba la maldad de la ciudad y presagiaba su inminente destrucción. [57]

A la mañana siguiente, Abraham se dirigió al lugar donde se había presentado ante Dios. «Miró hacia Sodoma y Gomorra» y vio lo que había sido de las ciudades de la llanura, donde ni siquiera se habían encontrado «diez justos» (v. 18:32), ya que «el humo de la tierra subía como el humo de un horno».[58]

Abimelec

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«La caravana de Abraham», acuarela de James Tissot, antes de 1903 (Museo Judío, Nueva York)

Abraham se estableció entre Kadesh y Shur, en lo que la Biblia denomina anacrónicamente «la tierra de los filisteos». Mientras vivía en Gerar, Abraham afirmaba abiertamente que Sara era su hermana. Al descubrir esta noticia, el rey Abimelec la hizo traer ante él. Entonces Dios se apareció a Abimelec en un sueño y le declaró que tomarla le acarrearía la muerte, ya que era la esposa de otro hombre. Abimelec no había puesto sus manos sobre ella, por lo que preguntó si también mataría a una nación justa, especialmente dado que Abraham había afirmado que él y Sara eran hermanos. En respuesta, Dios le dijo a Abimelec que efectivamente tenía un corazón sin culpa y que por eso seguía existiendo. Sin embargo, si no le devolvía la esposa a Abraham, Dios destruiría sin duda a Abimelec y a toda su casa. Se le informó a Abimelec que Abraham era un profeta que oraría por él.[59]

A la mañana siguiente, temprano, Abimelec informó a sus siervos de su sueño y se acercó a Abraham para preguntarle por qué había traído tanta culpa sobre su reino. Abraham respondió que pensaba que en aquel lugar no se temía a Dios y que podrían matarlo por su mujer. Entonces Abraham defendió lo que había dicho, afirmando que no era en absoluto una mentira: «Y, sin embargo, ella es mi hermana; ella es hija de mi padre, pero no hija de mi madre; y se convirtió en mi esposa».[60]​ Abimelec devolvió a Sara a Abraham y le dio como regalo ovejas, bueyes y siervos, y lo invitó a establecerse donde quisiera en las tierras de Abimelec. Además, Abimelec le dio a Abraham mil piezas de plata para que sirvieran como reivindicación de Sara ante todos. Abraham entonces oró por Abimelec y su familia, ya que Dios había castigado a las mujeres con infertilidad por haberse llevado a Sara.[61]

Después de vivir durante algún tiempo en la tierra de los filisteos, Abimelec y Ficol, el jefe de sus tropas, se acercaron a Abraham a causa de una disputa que dio lugar a un violento enfrentamiento en un pozo. Abraham reprendió entonces a Abimelec por los agresivos ataques de su siervo filisteo y la apropiación del pozo de Abraham. Abimelec alegó ignorancia del incidente. Entonces Abraham le ofreció un pacto proporcionándole ovejas y bueyes a Abimelec. Además, para atestiguar que Abraham era quien había cavado el pozo, también le dio a Abimelec siete ovejas como prueba. Debido a este juramento, llamaron al lugar de este pozo: Beersheba. Después de que Abimelec y Ficol regresaran a Filistea, Abraham plantó una arboleda de tamarisco en Beerseba e invocó «el nombre del SEÑOR, el Dios eterno».[62]

Isaac

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Tal y como se había profetizado en Mamre el año anterior,[63]​ Sara quedó embarazada y dio a luz un hijo a Abraham, en el primer aniversario del pacto de la circuncisión. Abraham tenía «cien años» cuando nació su hijo, al que llamó Isaac; y lo circuncidó cuando tenía ocho días.[64]​ Para Sara, la idea de dar a luz y amamantar a un niño a una edad tan avanzada también le provocó mucha alegría, como ella misma declaró: «Dios me ha hecho reír, para que todos los que lo oigan se rían conmigo».[65]​ Isaac siguió creciendo y el día en que fue destetado, Abraham celebró un gran banquete para honrar la ocasión. Sin embargo, durante la celebración, Sara vio que Ismael se burlaba, una observación que comenzaría a aclarar el derecho de primogenitura de Isaac.[66]

Ismael

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«La expulsión de Agar e Ismael», de Adriaen van der Werff, c. 1699 (Museo de la Escuela de Diseño de Rhode Island, Rhode Island)

Ismael tenía catorce años cuando Sara dio a luz a Isaac, el hijo de Abraham. Cuando Sara descubrió que Ismael se burlaba de Isaac, le pidió a Abraham que expulsara tanto a Ismael como a Agar. Declaró que Ismael no compartiría la herencia de Isaac. Abraham se sintió muy afligido por las palabras de su esposa y buscó el consejo de su Dios. Dios le dijo a Abraham que no se afligiera, sino que hiciera lo que su esposa le había ordenado. Dios le aseguró a Abraham que «en Isaac te será llamada descendencia».[67]​ También le dijo que Ismael formaría una nación, «porque él es tu descendencia».[68]

A la mañana siguiente, Abraham sacó a Agar e Ismael juntos. Les dio pan y agua y los despidió. Los dos vagaron por el desierto de Beerseba hasta que se acabó el agua de la botella. En un momento de desesperación, ella rompió a llorar. Después de que Dios oyera la voz del niño, un ángel del Señor le confirmó a Agar que él se convertiría en una gran nación y que «viviría de su espada». Entonces apareció un pozo de agua que les salvó la vida. A medida que el niño crecía, se convirtió en un hábil arquero que vivía en el desierto de Paran. Finalmente, su madre encontró una esposa para Ismael en su país natal, la tierra de Egipto.[69]

El sacrificio de Isaac

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«El ángel impide el sacrificio de Isaac», de Rembrandt, 1635 (Museo Hermitage, San Petersburgo)

En algún momento de la juventud de Isaac, Dios ordenó a Abraham que ofreciera a su hijo en sacrificio en la tierra de Moriah. El patriarca viajó durante tres días hasta llegar al monte que Dios le había indicado. Entonces ordenó a los sirvientes que se quedaran allí, mientras él e Isaac se adentraban solos en el monte. Isaac llevaba la leña con la que sería sacrificado. Por el camino, Isaac preguntó a su padre dónde estaba el animal para el holocausto, a lo que Abraham respondió: «Dios se proveerá de un cordero para el holocausto». Justo cuando Abraham estaba a punto de sacrificar a su hijo, fue interrumpido por el ángel del Señor, y vio detrás de él un «carnero enredado por los cuernos en una espesura», al que sacrificó en lugar de a su hijo. Más tarde, el lugar fue llamado Jehová-jireh. Por su obediencia, recibió otra promesa de numerosos descendientes y abundante prosperidad. Después de este suceso, Abraham se dirigió a Beerseba.[70]

Últimos años

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Sara murió y Abraham la enterró en la Cueva de los Patriarcas (la «cueva de Macpela»), cerca de Hebrón, que había comprado junto con el campo contiguo a Efrón, el hitita.[71]​ Tras la muerte de Sara, Abraham tomó otra esposa, una concubina llamada Cetura, con la que tuvo seis hijos: Zimrán, Joksán, Madián, Medián, Ishbak y Shuah.[72]​ Según la Biblia, reflejando el cambio de su nombre a «Abraham», que significa «padre de muchas naciones», Abraham es considerado el progenitor de muchas naciones mencionadas en la Biblia, entre otras, los israelitas, los ismaelitas,[73]Edomitas,[74]amalecitas,[75]quenezeos,[76]Midianitas y Asirios,[77]​ y, a través de su sobrino Lot, también estaba emparentado con los Moabitas y los Amonitas. [78]​ Abraham vivió para ver a Isaac casarse con Rebeca y para ver el nacimiento de sus nietos gemelos Jacob y Esaú. Murió a los 175 años y fue enterrado en la cueva de Macpela por sus hijos Isaac e Ismael.[79]

El faraón y Abimelec

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Partida de Abraham, según József Molnár

Abraham viaja desde el Neguev a Egipto. Y es aquí donde aparentemente Abraham se da cuenta de que su esposa Sara es hermosa ante los ojos de los hombres. Una vez allí los príncipes de Egipto codician a Sara. Abraham le dice a Sara que diga que es su hermana pues de lo contrario podría ser asesinado.[80]​ El faraón toma a Sara y trata a Abraham muy bien por causa de ella; se le dieron ovejas, ganados, asnos, asnas, siervos, siervas y camellos. Pero el faraón es maldecido por Dios. El faraón le reclama a Abraham (por ocultarle que Sara era su esposa) y ordena a sus hombres que devuelvan a Abraham a la frontera con su mujer y todo lo suyo. Abraham, Sara y su séquito salieron de Egipto.

La segunda vez, es con Abimelec. El gobernante en cuestión, Abimelec, se siente atraído por la esposa de Abraham, Sarai/Sara e intenta casarse con ella. Como en la ocasión anterior, quienes la pretenden son maldecidos y descubiertos por el Señor y el gobernante termina dando a Abraham gran riqueza a cambio de que se retire.[81]

Este relato es de tradición yahvista (siglo IX a. C.), tiene paralelismo en una tercera historia, la de Isaac y Rebeca, que se narra en Génesis 26. El esquema teológico es el mismo: la astucia del personaje bíblico y la providencia de Yahvé, siempre fiel a su promesa, traen la prosperidad en medio de las dificultades.

Melquisedec

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En Génesis 14, Melquisedec es rey de Salem y sumo sacerdote. En la Epístola a los hebreos se afirma que el nuevo sacerdocio de los creyentes en Cristo dejará de ser el judío (sacerdocio aarónico) y será al estilo simbólico de Melquisedec, rey de Salem, sacerdote de Dios Altísimo, quien apareciéndosele a Abraham[82]​ y participando del pan y del vino en aquel encuentro transcendental[83]​ salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, y a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo. Melquisedec significa primeramente «rey de justicia», y también «rey de Salem», esto es, «rey de paz».[cita requerida] Sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Es de considerar, pues, cuán grande era este Melquisedec, a quien aún Abraham el patriarca dio diezmos del botín. En el relato del libro de Génesis, Lot no aparece en el encuentro con Melquisedec. Con esta ministración, Abraham refuerza su relación con Dios quien le bendice sobremanera.

Algunas personas creen que Melquisedec es una cristofanía, pero el libro de los hebreos, al parecer, hace una especie de analogía entre el pan y el vino que dio Melquisedec a Abraham con el ritual instituido por Jesús en la última cena. A esto se añade que el cristianismo primitivo era ajeno a las castas sacerdotales hebreas, quienes lo veían como una herejía, por lo tanto, los primeros sacerdotes cristianos no podían derivar de la casta sacerdotal hebrea, así que no tenían linaje (sin padre ni madre como Melquisedec).[cita requerida]

Melquisedec es visto por algunas versiones del cristianismo, debido al pan y al vino que dio a Abraham, como una especie de sacerdote profeta que ejecutó por primera vez el mandato del Mesías que llegaría muchos siglos después. Bajo esta tradición, Melquisedec fue el primer sacerdote cristiano, por ello el sacerdocio cristiano recibe por nombre Sacerdocio de Melquisedec.[cita requerida]

Mambré

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Abraham y Sara
Los tres ángeles que visitan a Abraham como prefiguración de la Trinidad. Teofanía en el encinar de Mambré, por Andréi Rubliov. Galería Tretiakov, Moscú.
Abraham representado como Padre de Muchas Naciones y Padre de los Creyentes. Capitel románico. Museo de Unterlinden, Colmar.
Sacrificio de Isaac. Laurent de La Hyre, 1650.[84]
La llamada «Roca Fundacional»,[85]Jerusalén, sitio donde diferentes religiones monoteístas sostienen tuvo lugar la prueba de la fe de Abraham mediante el sacrificio de su hijo. Allí precisamente estuvo otrora ubicado el Sanctasanctórum del Templo y se encuentra hoy el Domo de la Roca.

Tras el período pasado en Egipto, Abram, Sarai y su sobrino Lot, regresaron a Hai en Canaán. Allí vivieron durante algún tiempo, incrementándose sus rebaños, hasta que surgió la discordia entre los pastores de Abraham y los de Lot. Abraham entonces propuso a Lot que se separaran, permitiendo a Lot que eligiera en primer lugar. Lot escogió la fértil tierra al este del río Jordán y cerca de Sodoma y Gomorra, mientras que Abraham vivió en Canaán, trasladándose al encinar de Mambré, cerca de Hebrón, donde construyó un altar al Señor.[86]

Después de esto, una fuerza invasora desde la Mesopotamia septentrional, dirigida por Codorlaomor, rey de Elam, atacó y sometió a las ciudades de la llanura, forzándolas a pagar tributo. Después de doce años, estas ciudades se rebelaron. Al año siguiente, Codorlaomor y sus aliados regresaron, derrotando a las rebeldes y tomando muchos cautivos, entre ellos Lot. Abraham reunió a sus hombres y persiguió a los invasores, derrotándolos cerca de Damasco. A su regreso se encuentra con el rey de Salem, Melquisedec, quien lo bendice. El rey de Sodoma le ofrece a Abraham el diezmo de los bienes recuperados como recompensa, pero Abraham lo rechaza, de manera que el rey de Sodoma no pudiera decir «Yo he enriquecido a Abraham».[87]

Durante esta época, Sarai, al ser estéril, ofreció a su esclava, Agar a Abraham. Agar concibe pronto. Sarai, celosa, trata a Agar duramente, forzándola a huir. Cuando está en el desierto, el Señor se aparece a Agar y le dice: «Vuelve a tu señora y humíllate bajo su mano», pero prometiéndole que su hijo también será el padre de una «muchedumbre». Su hijo se llamó Ismael, considerado el padre de los ismaelitas (beduinos nómadas).[88]

Cuando Abraham tiene noventa y nueve años de edad, el Señor se le aparece de nuevo y confirma su pacto con él: Sarai dará a luz a un hijo que será llamado Isaac y la casa de Abraham deberá, a partir de entonces, circuncidarse. Entonces le dice que no se llamará Abram sino Abraham y, dirigiéndose a Sarai, le dice que ya no se llamará así más, sino que su nombre será Sara.[89]​ Finalmente, y en cuanto a Isaac, dice que engendrará doce príncipes, que se convertirán en una gran nación.

En Génesis 18 se narra la «aparición en Mambré»:

Yahvé se aparece a Abraham junto al encinar de Mambré, acompañado por dos ángeles, los tres en forma humana. Acoge a estos huéspedes en su casa y en la comida uno de ellos le reitera que Sara tendrá un hijo de ahí en un año. Se marchan de ahí en dirección a Sodoma, en compañía de Abraham. Este intercede ante Yavé diciendo que no destruya a toda la ciudad por un puñado de pecadores. Así pide que no la destruya si encuentra primero cincuenta, luego cuarenta y cinco, después cuarenta, treinta, veinte y así hasta diez hombres justos dentro de la ciudad. En cada una de las ocasiones, Yahvé le responde que si los encuentra, perdonará a todo el lugar en consideración a ellos.

Los dos ángeles fueron a Sodoma, donde los recibe Lot en su casa. Pronto se reúne una multitud alrededor de la casa de Lot, exigiéndole que les entregue a los dos hombres de manera que puedan abusar de ellos. Lot les ofrece a sus hijas, pero los hombres de la ciudad le siguen presionando hasta que los ángeles los hirieron de ceguera. Por la mañana, le dicen a Lot que huya y que no mire hacia atrás mientras las ciudades son destruidas. Sin embargo, su esposa desobedece y queda convertida en una estatua de sal.[90]

Después de estos acontecimientos, Abraham, que habita como forastero en Gerar, hace un pacto con el rey Abimelec.[91]​ Es entonces cuando nace Isaac, de su esposa Sara, estéril hasta avanzada edad, el cual es considerado el único heredero,[92][93]​ el cual fue padre de Esaú y de Jacob (Israel).

Convenio abrahámico

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Un rasgo recurrente de la historia de Abraham son los convenios entre él y Dios, que se reiteran y reafirman varias veces. Cuando a Abraham se le dice que abandone la ciudad de Ur Casdim, el Señor promete «Yo haré de ti un gran pueblo».[94]

Después de separarse de Lot, Dios aparece y promete darle, a él y su descendencia, «Toda la tierra que tú ves» y que multiplicaría su posteridad «como el polvo de la tierra».[95]​ Después de la batalla en el valle de Sidim, el Señor aparece y confirma la promesa. Más tarde, se profetiza que «tus descendientes morarán como extranjeros en una tierra extraña, en la que serán esclavos y se verán oprimidos durante cuatrocientos años». Abraham hace un sacrificio y acepta el convenio y Yahvé declara: «A tu descendencia doy esta tierra, desde el torrente de Egipto hasta el gran río, el Éufrates; al quineo, al quineceo, al cadmoneo, al jeveo, al fereceo, a los refaim, al amorreo, al cananeo, al guerguesco y al jebuseo».[96]​ Este convenio se refiere a la descendencia de Abraham a través de su hijo Isaac. El pacto no pasaría, sin embargo, a todos los descendientes de Isaac, sino que de Isaac el convenio se transmitió sucesivamente a Jacob,[97]José[98]​ y Efraím[99]​ de manera que mientras se profetizaba que el Mesías provendría de Judá, hijo de Jacob, esto es, el pueblo judío, el derecho de nacimiento de muchas naciones permaneció con Efraím, hijo de José.[100]

Cuando Abraham tiene noventa y nueve años de edad, el Señor se le aparece de nuevo para confirmar el convenio y le dice que cambie su nombre de Abram por el de Abraham. Ordena a Abraham, además, que circuncide a todos los varones de su casa como señal del convenio.[89]

El sacrificio de Isaac

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El personaje de Abraham es conocido por el relato del sacrificio de su hijo Isaac a Dios.[101]​ Algún tiempo después del nacimiento de Isaac, el Señor ordenó a Abraham que le ofreciera a su hijo en sacrificio en la región de Moriah. Según la exégesis, este relato parece justificar el abandono de la práctica cananea de sacrificar al primogénito. Se tiene la creencia de que Isaac era un niño cuando Dios pidió a Abraham que sacrificara a su primogénito. Esto es así, ya que la palabra usada en la Biblia para muchacho es נַעַר (náar) en el Génesis 22:12; que se refiere a un muchacho en la edad de la infancia o adolescencia. El patriarca viajó durante tres días hasta que encontró el túmulo que Dios le mostró. Ordenó al siervo que esperara mientras que él e Isaac subían solos a la montaña, Isaac llevando la leña en la que sería sacrificado. A lo largo del camino, Isaac pregunta una y otra vez a Abraham dónde estaba el animal para el holocausto. Abraham respondía que el Señor proporcionaría uno. Justo cuando Abraham iba a sacrificar a su hijo, se lo impidió un ángel diciendo: «No extiendas tu mano contra el niño, ni le hagas nada; pues ahora conozco que eres temeroso de Dios» y en ese lugar le dio un carnero que sacrificó en lugar de su hijo. Así se dice, «El monte de Yavé provee». Como recompensa por su obediencia recibió otra promesa de una numerosa descendencia y prosperidad. Después de este acontecimiento, Abraham no volvió a Hebrón sino a Beerseba.[102]

Últimos años

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Sara murió a los ciento veintisiete años de edad y fue enterrada en la caverna de los Patriarcas cerca de Hebrón, que Abraham había comprado a Efrón el jeteo, junto con el campo adyacente. Abraham, recordando por este hecho, probablemente, su propia ancianidad, y la consecuente incertidumbre de su vida, procura asegurar una alianza entre Isaac y una rama femenina de su propia familia.

Su siervo (tradicionalmente identificado con Eliezer) fue enviado entonces a Mesopotamia, para encontrar entre la parentela de Abraham a una mujer para su hijo Isaac. Eliezer marchó a realizar el encargo con prudencia, y regresó con Rebeca, hija de Batuel, nieta de Najor y, en consecuencia, sobrina-nieta de Abraham y sobrina segunda de Isaac. Muchos comentaristas bíblicos creen que Rebeca era aún una niña cuando se casó con Isaac, mientras que Isaac tenía cuarenta años.[103]

Abraham vivió bastante tiempo después de estos acontecimientos. Tras la muerte de Sara, tomó otra esposa llamada Cetura y tuvo con ella seis hijos, Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa.[104]

Abraham murió a los ciento setenta y cinco años de edad. Fue enterrado en Hebrón junto con su primera mujer y el resto de su familia (Sara, Isaac, Jacob, Rebeca y Lea) en lo que se conoce como Tumba de los Patriarcas (Macpela).[105]

Contexto histórico

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Historicidad

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Pozo de Abraham en Beersheba, Israel

A principios y mediados del siglo XX, arqueólogos destacados como William F. Albright]y G. Ernest Wright y eruditos bíblicos como Albrecht Alt y John Bright creían que los patriarcas y matriarcas eran personas reales o compuestos creíbles de personas que vivieron en la «era patriarcal», el segundo milenio a. C. [106]​ Sin embargo, en la década de 1970, nuevos argumentos sobre el pasado de Israel y los textos bíblicos cuestionaron estas opiniones; estos argumentos se pueden encontrar en Thomas L. Thompson's The Historicity of the Patriarchal Narratives (1974),[107]​ y John Van Seters“ ”'Abraham en la historia y la tradición“” (1975). [108]​ Thompson, un erudito literario, basó su argumento en la arqueología y los textos antiguos. Su tesis se centraba en la falta de pruebas convincentes de que los patriarcas vivieran en el segundo milenio a. C., y señalaba cómo ciertos textos bíblicos reflejaban las condiciones y preocupaciones del primer milenio. Van Seters examinó las historias patriarcales y argumentó que sus nombres, su entorno social y sus mensajes sugerían claramente que eran creaciones de la Edad del Hierro.[109]​ Las obras de Van Seters y Thompson supusieron un cambio de paradigma en los estudios bíblicos y la arqueología, lo que llevó gradualmente a los estudiosos a dejar de considerar históricas las narraciones patriarcales. [110]​ Algunos estudiosos conservadores intentaron defender las narraciones patriarcales en los años siguientes, pero esto no ha encontrado aceptación entre los estudiosos. [111][112]​ A principios del siglo XXI, los arqueólogos habían dejado de intentar recuperar cualquier contexto que hiciera creíbles a Abraham, Isaac o Jacob como figuras históricas.[113]

Orígenes de la narración

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Puerta de Abraham, Tel Dan, Israel

La historia de Abraham, al igual que las de los demás patriarcas, probablemente tuvo una importante prehistoria oral[114]​ (se le menciona en el Libro de Ezequiel[115]​ y en el Libro de Isaías[116]​). Al igual que Moisés, el nombre de Abraham es aparentemente muy antiguo, ya que la tradición que se encuentra en el Libro del Génesis ya no entiende su significado original, que probablemente sea «el padre es exaltado», el significado que se ofrece en Génesis 17:5, «Padre de una multitud», es una etimología popular.[117]​ En algún momento, las tradiciones orales pasaron a formar parte de la tradición escrita del Pentateuco; la mayoría de los estudiosos creen que esta etapa pertenece al período persa, aproximadamente entre 520 y 320 a. C.[118]​ Los mecanismos por los que esto ocurrió siguen siendo desconocidos,[119]​ pero actualmente hay al menos dos hipótesis.[120]​ La primera, denominada «autorización imperial persa», sostiene que la comunidad postexílica ideó la Torá como base jurídica sobre la que funcionar dentro del sistema imperial persa; la segunda sostiene que el Pentateuco se escribió para proporcionar los criterios que determinaran quién pertenecería a la comunidad judía postexílica y para establecer las estructuras de poder y las posiciones relativas de sus diversos grupos, en particular el sacerdocio y los «ancianos» laicos.[120]

La finalización de la Torá y su elevación al centro del judaísmo postexílico tuvo tanto o más que ver con la combinación de textos antiguos como con la redacción de otros nuevos: el Pentateuco final se basó en tradiciones existentes.[121]​ En el Libro de Ezequiel,[122]​ escrito durante el exilio (es decir, en la primera mitad del siglo VI a. C.), Ezequiel, un exiliado en Babilonia, cuenta cómo los que permanecieron en Judá reclaman la propiedad de la tierra basándose en la herencia de Abraham; pero el profeta les dice que no tienen derecho a reclamarla porque no observan la Torá.[123]​ El Libro de Isaías[124]​ testifica de manera similar la tensión entre el pueblo de Judá y los judíos que regresaban del exilio (los «gôlâ»), afirmando que Dios es el padre de Israel y que la historia de Israel comienza con el Éxodo y no con Abraham. [125]​ La conclusión que se deduce de esta y otras pruebas similares (por ejemplo, Esdras-Nehemías) es que la figura de Abraham debió de ser preeminente entre los grandes terratenientes de Judá en la época del exilio y después, sirviendo para respaldar sus reclamaciones sobre la tierra en oposición a las de los exiliados que regresaban.[125]

Hipótesis del origen amorreo

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Según Nissim Amzallag, el Libro del Génesis describe a Abraham como de origen amorita, argumentando que la procedencia del patriarca de la región de Harán, tal y como se describe en Génesis 11:31, lo asocia con el territorio de la patria amorita. También señala paralelismos entre la narración bíblica y la migración amorrea al Levante meridional en el segundo milenio a. C.[126]​ Del mismo modo, algunos estudiosos como Daniel E. Fleming y Alice Mandell han argumentado que la descripción bíblica del estilo de vida de los patriarcas parece reflejar la cultura amorrea del segundo milenio a. C., tal y como atestiguan los textos de la antigua ciudad-estado de Mari, lo que sugiere que las historias del Génesis conservan recuerdos históricos de los orígenes ancestrales de algunos de los israelitas.[127][128]​ Alan Millard sostiene que el nombre Abram es de origen amorreo y que aparece atestiguado en Mari como «ʾabī-rām». También sugiere que el nombre del patriarca corresponde a una forma típica de la Edad del Bronce Media y no de períodos posteriores.[129]

Hipótesis del origen cananeo

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La referencia más antigua posible a Abraham podría ser el nombre de una ciudad del Negev que aparece en la inscripción de la Puerta bubástida del faraón Sheshonq I (el Shishak bíblico), a la que se hace referencia como «la fortaleza de Abraham», lo que sugiere la posible existencia de una tradición de Abraham en el siglo X a. C. [130][131]​ El orientalista Mario Liverani ha propuesto ver en el nombre Abraham al antepasado epónimo de una tribu del siglo XIII a. C., los Raham, mencionada en una estela de Seti I encontrada en Bet-Seán y que data de alrededor del 1289 a. C. Probablemente, la tribu vivía en los alrededores o cerca de Bet-Seán, en Galilea (de hecho, la estela hace referencia a batallas que tuvieron lugar en la zona). Liverani planteó la hipótesis de que los miembros de la tribu de Raham se llamaban a sí mismos «hijos de Raham» (Banu-Raham), por lo que el nombre de su antepasado epónimo habría sido «padre de Raham» (Abu-Raham), que es el nombre del patriarca Abraham.[132]Israel Finkelstein y Thomas Römer sugirieron que las tradiciones más antiguas sobre Abraham se originaron en la Edad del Hierro (período monárquico) y que contenían una historia heroica autóctona, ya que las referencias bíblicas más antiguas a Abraham fuera del libro del Génesis ( Ezekiel 33 y Isaiah 51) no tienen indicios de un origen mesopotámico de Abraham y solo presentan dos temas principales de la narración de Abraham en el Génesis: la tierra y la descendencia.[133]​ Finkelstein y Römer consideraban a Abraham como un antepasado venerado en Hebrón, y la tradición más antigua sobre él posiblemente se refiera al altar que construyó en Hebrón.[133]

Tradiciones religiosas

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Abraham ocupa una posición de gran respeto en las tres principales religiones del mundo: el judaísmo, el cristianismo y el islam. En el judaísmo, es el padre fundador del pacto, la relación especial entre el pueblo judío y Dios, lo que lleva a la creencia de que los judíos son el pueblo elegido de Dios. En el cristianismo, Pablo de Tarso enseñó que la fe de Abraham en Dios, anterior a la ley mosaica, lo convirtió en el prototipo de todos los creyentes, judíos o gentiles; y en el islam, se le considera un eslabón de la cadena de profetas que comienza con Adán y culmina en Mahoma.[15]

Judaísmo

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En la tradición judía, Abraham es llamado «Avraham Avinu» (אברהם אבינו), «nuestro padre Abraham», lo que significa que es tanto el progenitor biológico de los judíos como el padre del judaísmo, el primer judío.[12]​ Su historia se lee en las porciones semanales de la Torá, principalmente en las parashat: Lech-Lecha (לֶךְ-לְךָ), Vayeira (וַיֵּרָא), Chayei Sarah (חַיֵּי שָׂרָה) y Toledot (תּוֹלְדֹת). [134]

Hanan bar Rava enseñó en nombre de Abba Arikha que la madre de Abraham se llamaba ʾĂmatlaʾy bat Karnebo. [135][136]​ aparece atestiguado como topónimo teóforo sumerio en inscripciones acadias, incluida la piedra de Michaux. Se refería al menos a dos ciudades distintas en la antigüedad.[137]​ La tradición rabínica relaciona Karnebo con el hebreo bíblico Kar (כר «cordero»), traduciéndolo como «corderos puros».[138]

Cristianismo

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«Abraham y los ángeles», de Aert de Gelder, c. 1680-1685 (Museo Boijmans Van Beuningen, Rotterdam)

En el cristianismo, Abraham es venerado como el profeta al que Dios eligió para revelarse y con quien Dios inició un pacto (cf. Teología del pacto).[14][139]​ El apóstol Pablo declaró que todos los que creen en Jesús (cristianos) están «incluidos en la descendencia de Abraham y son herederos de la promesa hecha a Abraham».[14]​ En Romanos 4, se alaba a Abraham por su «fe inquebrantable» en Dios, que está ligada al concepto de que los participantes en el pacto de la gracia son aquellos «que demuestran fe en el poder salvador de Cristo».[140][139]

A lo largo de la historia, los líderes de la Iglesia, siguiendo a Pablo, han destacado a Abraham como el padre espiritual de todos los cristianos.[141]Agustín de Hipona declaró que los cristianos son «hijos (o «descendencia») de Abraham por la fe», Ambrosio de Milán afirmó que «por medio de su fe, los cristianos poseen las promesas hechas a Abraham», y Martín Lutero recordó a Abraham como «un paradigma del hombre de fe».[142]

La Iglesia católica, la mayor confesión cristiana, llama a Abraham «nuestro padre en la fe» en la plegaria eucarística del Canon romano, recitada durante la Misa. También se le conmemora en los calendarios de santos de varias denominaciones: el 20 de agosto por la Iglesia maronita, el 28 de agosto por la Iglesia copta y la Iglesia asiria del Oriente (con el oficio completo para esta última), y el 9 de octubre por la Iglesia católica romana y la Iglesia luterana Sínodo de Misuri.[143]​ En la introducción a su traducción del siglo XV del relato de Abraham de la Leyenda dorada, William Caxton señaló que la vida de este patriarca se leía en la iglesia el Domingo de Quinquagésima.[144]

Es el santo patrón de los que trabajan en el sector de la hostelería.[145]​ La Iglesia ortodoxa oriental lo conmemora como el «justo antepasado Abraham», con dos fiestas en su calendario litúrgico. La primera es el 9 de octubre (para aquellas iglesias que siguen el tradicional calendario juliano, el 9 de octubre corresponde al 22 de octubre del moderno calendario gregoriano), donde se le conmemora junto con su sobrino «Lot el Justo». La otra es el «Domingo de los Antepasados» (dos domingos antes de Navidad), cuando se le conmemora junto con otros antepasados de Jesús. Abraham también se menciona en la Divina Liturgia de Basilio el Grande, justo antes de la Anáfora, y Abraham y Sara son invocados en las oraciones que el sacerdote reza por los recién casados. Un popular himno cantado por los niños en muchas escuelas dominicales de habla inglesa se conoce como «Padre Abraham» y destaca al patriarca como progenitor espiritual de los cristianos.[146]

Islam

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miniatura persa de Ibrahim sacrificando a su hijo, detenida por el ángel Jibril, quien le entrega una oveja en su lugar, procedente de un manuscrito persa de 1577 «Historias de los profetas».

El islam considera a ʾIbrāhīm (Abraham) como un eslabón en la cadena de profetas que comienza con Adán y culmina en Mahoma a través de ʾIsmāʿīl (Ismael).[15]​ Abraham es mencionado en 35 capítulos del Corán, más a menudo que cualquier otro personaje bíblico, aparte de Moisés.[147]​ Se le llama tanto hanif (monoteísta) como musulmán (el que se somete), [148]​ y los musulmanes lo consideran un profeta y patriarca, el arquetipo del musulmán perfecto y el venerado reformador de la Kaaba en La Meca.[149]​ La tradición islámica considera a Abraham el primer «pionero del islam» (también llamado millat ʾIbrāhīm, la «religión de Abraham»), y que su propósito y misión a lo largo de su vida fue proclamar la unicidad de Dios. En el islam, Abraham ocupa una posición destacada entre los principales profetas y se le conoce como Khalīlullāh, que significa «amigo de Dios».[150]​ Además de Ishaq y Yaqub (Isaac y Jacob), Abraham es uno de los hombres más excelentes y honorables a los ojos de Dios.[151]​ También se le menciona en el Corán como el «padre de los musulmanes» y se le presenta como un modelo a seguir para la comunidad.[152]

Abraham visto desde el Nuevo Testamento

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Leído desde el testimonio neotestamentario y desde la presencia de Cristo, el Génesis adquiere un sentido renovado: sus relatos se iluminan con la plenitud de la revelación que Cristo confirma y lleva a término. Al remitirse a sus enseñanzas para afirmar la unión matrimonial, Jesucristo reconoce la vigencia permanente de esos textos y los señala como referencia para comprender la dignidad humana y las realidades fundamentales de la vida. El Nuevo Testamento también revela la meta última de lo narrado en los comienzos. La promesa dada a Abrahán encuentra en Cristo su cumplimiento definitivo, y la visión profética del patriarca se entiende colmada con la venida del Señor. Cristo aparece como la auténtica descendencia prometida, y quienes creen en Él son reconocidos como herederos de la bendición anunciada para todos los pueblos.

Desde esta luz, no solo se profundiza en el significado de la historia de los patriarcas, sino que se contempla la creación misma bajo una perspectiva más alta. El acto creador del principio se reconoce como obra trinitaria, y en él se descubre la presencia anticipada de la Imagen perfecta de Dios, Cristo, en relación con la cual todo ser humano ha sido creado y por cuya referencia todo existe. Al presentarse a Cristo como el nuevo Adán, el Nuevo Testamento esclarece la solidaridad de la humanidad en el pecado del primer hombre y las consecuencias que éste tiene para toda la creación. A partir de la Redención, se comprende el alcance real de la primera promesa divina de salvación y la plenitud de vida junto a Dios, de la que el paraíso primigenio era solo anticipo.[153]

En el imaginario colectivo

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Literatura

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Abraham es un personaje bíblico que ha inspirado numerosas obras literarias, tanto en la ficción como en el ensayo. El filósofo danés Søren Kierkegaard, en su libro «Temor y temblor» (título original: Frygt og Bæven) publicado en 1843 con el seudónimo Johannes de Silentio (Juan del Silencio), reflexiona acerca de los sentimientos de Abraham cuando Dios le pide el sacrificio de Isaac.[154]

La novela del canadiense W. G. Hardy «Padre Abraham» (Father Abraham) de 1935 narra de manera ficcional la vida de Abraham, con base en la Biblia y la investigación histórica de su tiempo.[155]​ La autora británica Lynne Reid Banks cuenta la historia bíblica de Sara y Abraham como parte de su colección de cuentos: «Sara y después: las matriarcas» (Sarah and After: the matriarchs), publicada en 1975, desde el punto de vista de la esposa del patriarca.[156]​ El novelista español Gustavo Martín Garzo relata la relación entre Abraham y su hijo Isaac en su obra No hay amor en la muerte (2017).[157]​ El argelino Boualem Sansal lo hace protagonista de su novela de 2020; Abraham ou La cinquième Alliance. En el ciclo La Traversée des temps del escritor franco belga Éric-Emmanuel Schmitt, que se propone relatar la historia de la Humanidad, Abraham aparece en el volumen 2, La Porte du ciel (2021).

Pintura

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Cine

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  • 1918 - Restitution /The Conquering Christ /God's To-Morrow /By Super Strategy (EUA)[158]
  • 1920 - La Sacra Bibbia (Italia)[159]
  • 1926 - Le berceau de dieu (Francia)[160]
  • 1936 - The Green Pastures /Los verdes prados (EUA)[161]
  • 1966 - The Bible... in the beginning /La Biblia (EUA)[162]
  • 1994 - Abraham: El primer patriarca Info
  • 2010 - Abraham (Australia) [Cortometraje][163]
  • 2016 - Genesis (EUA)[164]
  • 2023 - Su único hijo (EUA)[165]

Películas para TV:

  • 1979 - The New Media Bible: Book of Genesis (EUA) [Video][166]
  • 1998 - Greatest Heroes and Legends of the Bible /Grandes Héroes y Leyendas de la Biblia (EUA) [Video Animación][167]
  • 2003 - Great People of the Bible (EUA) [TV-Movie Documental][168]
  • 2005 - The Animated Kid's Bible (Australia) [TV-Movie Mediometraje Animación][169]
  • 2005 - Bible Battles (EUA) [TV-Movie Documental][170]

Series de TV:

  • 1958 - The Old Testament Scriptures (EUA) [TV-Serie][171]
  • 1978-1979 - Greatest Heroes of the Bible /Grandes héroes de la Biblia (EUA) [TV-Serie][172]
  • 1992-1995 -Animated Stories from the Bible (EUA) [TV-Serie Animación][173]
  • 1993 - Abraham (EUA, Italia, Francia, Alemania, Rep. Checa) [TV-Serie][174]
  • 1994-1998 - Mysteries of the Bible /Misterios de la biblia (EUA) [TV-Serie Documental][175]
  • 1996 - Testament: The Bible in Animation (Reino Unido) [TV-Serie Animación][176]
  • 2000 - In the Beginning /En el comienzo (EUA) [TV-Serie][177]
  • 2013 - The Bible /La Biblia (EUA, Reino Unido) [TV-Serie Documental][178]
  • 2021 - Génesis (Brasil) [TV-Serie Novela bíblica]

Referencias

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  1. Ilustración en estilo modernista incluida en la edición alemana de Los Libros de la Biblia.
  2. Génesis 25:1-2
  3. /ˈbrəhæm,_-həm/; إِبْرَاهِيْمُ; Ἀβραάμ; Abrahamus
  4. Génesis. 
  5. McCarter, 2000, p. 8.
  6. «Deuteronomy 26:5 - Offering Firstfruits and Tithes». Bible Hub. Consultado el 11 de octubre de 2025. «Then you shall declare before the LORD your God: “My father was a wandering Aramean, and he went down into Egypt with a few people and lived there and became a great nation, powerful and numerous.» 
  7. Meyer, Frederick Brotherton; Meyer, F. B. (1996). La vida de Abraham: la obediencia de la fe (en inglés). YWAM Publishing. ISBN 978-1-883002-34-3. 
  8. tomb-of-the-patriarchs-ma-arat-hamachpelah «Tumba de los Patriarcas y Matriarcas (Ma'arat HaMachpelah)». www.jewishvirtuallibrary.org. Consultado el 2 de abril de 2025. 
  9. Ska, 2009, pp. 26–31.
  10. a b McNutt, 1999, pp. 41–42.
  11. a b Ska, 2006, pp. 227–228, 260.
  12. a b Levenson, 2012, p. 3.
  13. Jeffrey, 1992, p. 10 writes "In the NT Abraham is recognized as the father of Israel and of the Levitical priesthood (Heb. 7), as the "legal" forebear of Jesus (i.e. ancestor of Joseph according to Matt. 1), and spiritual progenitor of all Christians (Rom. 4; Gal. 3:16, 29; cf. also the Visio Pauli)"
  14. a b c Wright, 2010, p. 72.
  15. a b c Levenson, 2012, p. 8.
  16. Blenkinsopp, Joseph (2015). Abraham: The Story of a Life (en inglés). Wm. B. Eerdmans Publishing. pp. 1-2. ISBN 978-0-8028-7287-6. 
  17. Guido Gomez De Silva. Breve diccionario etimológico de la lengua española. Fondo de Cultura Económica. 1995. ISBN 9681628128.
  18. Ernesto Vogt, S.J. . Interpretação de nomes próprios hebraicos. En Anuario de 1946 do seminario Central da Imaculada Conceição, San Leopoldo.Brasil. 1946
  19. Küng, Hans. El judaísmo. Pasado, presente y futuro, Barcelona: Círculo de Lectores, 1994, págs. 26 y ss.
  20. Génesis 11:26
  21. Génesis 25:18
  22. Helyer, Larry R. (1995). «Las ocho crisis de Abraham». The BAS Library (en inglés estadounidense). 
  23. Ska, 2009, p. 28.
  24. a b Ska, 2009, pp. 28–29.
  25. Génesis 12:4–6
  26. Génesis 11:28 (versión multilingüe). El término «Ur Kasdim» figura en la Torá (Génesis 28). Basadas en la Septuaginta, que emplea "país de los caldeos", las subsecuentes versiones de la Biblia se refieren a "Ur de los caldeos". En la Septuaginta (siglos III-II a. C.), el término "kasdim" es asociado con los caldeos, pero los vocablos empleados para referirse a Caldea en la Antigüedad presentan la raíz k.l.d. (acadio: Kaldo, arameo: Kaldu, griego: Kaldía) y ello no necesariamente es sinónimo de k.s.d. En términos de precisión histórica, donde los setenta escribieron "país de los caldeos" acaso deberían haber traducido "país de los sumerios". "País de los caldeos" se debe al momento tardío en que se elaboró la Septuaginta y a que quienes la tradujeron no fueron historiadores ni geógrafos, sino personas cultas que escribieron a partir del conocimiento que entonces disponían. Con respecto al término Ur aún existen ciertas divergencias en cuanto a su localización precisa. Ampliamente mayoritaria es la identificación del "Ur bíblico" con el Ur mesopotámico, siendo esta identificación también la más consensuada. Dentro de la tradición judía (religión e investigación), dicha asociación es hegemónica y el Ur mesopotámico además es comprendido como lugar natal de Abraham (Jewish Encyclopedia: Abraham; The Jewish People, Jerusalén: Keter, 1973, 1; M. Coogan, E. L. Feinstein y P. Freedman, The Book of Religions, Londres: Kindersley, 2013: "Abraham, nacido en la ciudad-estado mesopotámica de Ur"). H. W. F. Saggs (1979), Josephine Bacon y Martin Gilbert (1990), Karen Armstrong (1993), Hans Borger (1999) y Allan Millard (2001) identifican "Ur Kaśdim" con Ur (Le monde du judaïsme, ed. E. Kedourie, Londres y París: Thames & Hudson, 2003, p. 40; Bacon y Gilbert, Civilização judaica, Lisboa: Dinalivro, 2003, p. 10; Armstrong, A Story of God, Nueva York: Ballantine, 1994, pp. vii, 11; Borger, Uma história do povo judeu, San Pablo: Séfer, 2008, tomo 1, p. 22; A.R. Millard, "Where Was Abraham's Ur? Archivado el 1 de febrero de 2019 en Wayback Machine.", Biblical Archaeology Review, mayo-junio de 2001). Divergente es el punto de vista de Cyrus Gordon (Journal of Near Eastern Studies, 17, 1958, p. 28; "Abraham of Ur", Hebrew and Semitic Studies, Oxford: Clarendon, 1963, pp. 77-84; H. Shanks, "Abraham’s Ur", BAR 26/1, enero-febrero 2000; Center for Online Judaic Studies Archivado el 27 de agosto de 2014 en Wayback Machine., consultado 25 de agosto de 2014).
  27. Y la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y la tomé por mujer.
    Génesis 20:12
    Entre los pueblos de la antigua Mesopotamia y Oriente Próximo la endogamia era habitual, con matrimonios entre primos, tío y sobrina e incluso aunque no hermanos completos sí los medio hermanos, caso este último que luego será prohibido entre los hebreos. En la época post-bíblica, para justificarlo, el Talmud se excusa en la amplitud de significado en el antiguo hebreo de términos como «hermano» o «hijo» para asegurar que Sara era hermana de Lot y sobrina de Abraham (comentarios de Rashi).
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  30. Según el texto bíblico:
    Deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al país que yo te mostraré. Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré al que te maldiga, y por ti se bendecirán todos los pueblos de la tierra.
    Génesis 12,1-3
  31. Génesis 12:1-9
  32. Génesis 15:3
  33. Génesis 16:2-6
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  76. Génesis 36:9–16
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  100. 1 Crónicas 5:1-2. Con todo, los efraimitas fueron derrotados por los asirios en el año 722 a. C. y dispersados por todo el Imperio Asirio, por lo que su identidad hoy se ha perdido. Muchos grupos han intentado reclamar dicha identidad y la mayor parte de estos grupos está en América, Gran Bretaña y Australia, es decir, lugares que no se corresponden con los especificados en el pacto con Abraham. Véase Israelismo británico.
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Bibliografía

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Enlaces externos

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